ADIÓS AL CRECIMIENTO. VIVIR MEJOR CON MENOS ES POSIBLE (2ª parte)

 en Microdocumentales, Turismo responsable

¿Qué debería, entonces, esperarse en un mundo post-crecimiento, en un mundo, mejor dicho, de crecimiento cualitativo y no cuantitativo?

El investigador y profesor británico Tim Jackson, Comisario para el Desarrollo Sostenible en el Reino Unido, en su libro “Prosperidad Sin Crecimiento” (Ed. Icaria, 2012) propone lo siguiente, centrándose más en los “menos”: aumentar las inversiones ambientales, desplazar el énfasis del gasto privado al público, establecer restricciones al consumo de recursos, redistribuir ingresos y trabajo, regular los bancos, aumentar los impuestos sobre los recursos naturales y sobre la contaminación e imponer medidas para desalentar el súper consumismo.

Prosperidad sin crecimiento. Una Economía para un Planeta Finito. Fuente: www.decrecimiento.info

No todo serían “menos”, pues ello redundaría en una mejora de la calidad de vida humana y del resto de especies, del disfrute de nuestro tiempo libre, de las relaciones interpersonales, del medio ambiente… En el Blog Alternativo nos hablan, en un artículo basado en el libro que da título a este post, de todos los “más” que cabría esperar de una humanidad que diera el siguiente y lógico paso: decir definitivamente adiós a las desigualdades, adiós a las guerras, adiós al deterioro medioambiental. Adiós al Crecimiento:

·         Más bienes y servicios públicos asociados a derechos universales, accesibles a todas y todos, gratuitos o según tarifas progresivas que garanticen la gratuidad hasta un determinado umbral de uso sostenible (agua, transportes colectivos limpios, compactos y prácticos…).

·         Más actividades y servicios para el cuidado de las personas y de sus derechos (infancia, personas mayores, dependientes,…).

·         Más viviendas sociales de calidad, con buen aislamiento, de bajo consumo de energía.

·         Más bienes que duren mucho tiempo y que puedan repararse, rehabilitarse, renovarse y reciclarse.

·         Más alimentación sana, resultante de procesos limpios y de cercanía

·         Más comercios y ocio de cercanía, con modalidades más cooperativas, vinculadas más directamente con los productores; más cooperativas de artesanía, de pequeñas empresas…

·         Más personas con buena salud y con una educación que amplíe sus “capacidades de opción de vida”.

·         Más dedicación al tiempo libre y más relaciones sociales, con amigos y familiares.

·         Más aire puro en la ciudad y calidad de las aguas.

·         Más espacios naturales reconquistados y más biodiversidad.

·         Más sentido para el trabajo, reorientado en función de su utilidad ecológica y social y no de su contribución a la expansión de los mercados.

·         Más igualdad en los ingresos, en los patrimonios, entre las mujeres y los hombres, entre países.

·         Más solidaridad, más cooperación y vinculación social de lo local a lo global, más economía social y solidaria.

·         Más seguridad social y profesional.

·         Más democracia en diversas formas y más participación ciudadana en las deliberaciones políticas y en las decisiones económicas.