FRENANDO EL DESIERTO. Dos hombres y un destino.

 en Microdocumentales, Turismo responsable

Una persona sola puede hacer maravillas: puede construir una casa con sus propias manos, puede cultivar un campo para dar de comer a toda una familia, puede correr decenas de kilómetros para ganar una guerra, puede dar a luz una nueva vida… Pero cuando una persona sola convence a otras para llevar a cabo un sueño, esas maravillas pueden multiplicarse hasta hacerse casi infinitas. Este es el caso de dos hombres pobres, analfabetos, marginados, uno indio, otro africano, que han conseguido que todos giremos nuestras aburridas y occidentales cabezas para observarles mientras calladamente trabajan, mientras cultivan el futuro de sus regiones, devastadas por la sobrepoblación y la sequía, por la desertización y las hambrunas.

MULAI

En 1979, Jadav Payeng, alias “Mulai”, tenía 16 años cuando vio como centenares de serpientes en un banco de arena cercano a su casa, en Assam, un estado del norte de la India, morían abrasadas por el sol sin ninguna sombra bajo la que cobijarse. Sintió pena y rabia, lloró como muchos lloramos, pero él, en cambio, dio el siguiente paso –el que muchos NO llegamos a dar nunca: empezó a plantar semillas de árboles a lo largo de esa infernal barra de arena del río Brahmaputra con el único objetivo de crear un hábitat para la vida salvaje. 34 años después el “bosque de Mulai”, como se le conoce en toda la India, es un auténtico ecosistema que ocupa 550 hectáreas y que, como buen ecosistema, funciona solo, albergando bajo sus sombras cientos de elefantes, rinocerontes, tigres, monos, ciervos, conejos, infinidad de aves, como buitres, miles de anfibios, insectos… y serpientes, muchas serpientes. Mulai se acabó trasladando a su bosque para poder plantar a tiempo completo. Vive allí, en una cabaña, con su esposa y sus 3 hijos, criando ganado para producir leche que luego venden en la ciudad. Hace muy poco unos tigres devoraron 100 de sus vacas. Pero Mulai no le echa la culpa a los felinos sino a los hombres que, según sus propias palabras, destrozan la casa de los animales y les dejan sin comida. Recientemente ha declarado que se va a dedicar a plantar otro bosque de similares dimensiones. “Me llevará otros 30 años pero soy bastante optimista”, decía a la prensa de su país.

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Fuente de la imagen de Jadav: http://acrevolucion.wordpress.com/

YACOUBA

El Sahel, en África, es una extensa franja de tierras semiáridas paralela por el sur al desierto del Sáhara. Durante cientos de años sus habitantes han fertilizado y cultivado esas tierras de forma sostenible, dando de comer a sus familias y a sus animales, tanto domésticos como salvajes. Pero la sobreexplotación derivada de un aumento constante y rápido de la población y de unas sequías alarmantemente más frecuentes cada vez, ha hecho que lo que antes era una sabana cultivable y viva se esté convirtiendo en una peligrosa extensión del Sáhara. El burkinés Yacouba Sawadogo se propuso impedir que eso ocurriera. Desde los años 1980, después de que una terrible hambruna matase a cientos de miles de personas en Burkina Faso y otros países, acompañado por otro innovador agricultor, Mathieu Ouédraogo, Yacouba ha estado recuperando sencillos y prácticos métodos tradicionales de cultivo con los cuales ha restaurado la fertilidad y ha frenado la erosión de una considerable extensión de terreno. Con sus hoyos “zaï” mejorados, rellenos de compost natural, y sus cordones de piedras paralelos a modo de represas para capturar agua y nutrientes, Yacouba está ahora intentando convencer a los habitantes de la región para que imiten, compartan, propaguen experiencias similares por todo el Sahel. No solo estarán dando de comer a sus familias, sino que a la vez frenarán la desertización y asegurarán un futuro menos incierto.

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Fuente de la imagen de Yacouba: http://observa.blog.com/

Muchos coinciden en señalar que será de esta manera como podremos solucionar los problemas globales del hambre y la desertización: dando el poder a los individuos más pobres de las sociedades para que sean ellos y ellas los que “planten la semilla” y comiencen el necesario cambio a nivel local. Árboles para nutrir la tierra, selvas para dar cobijo a animales en peligro, bosques comestibles, agricultura para frenar el desierto. Son solo ejemplos de lo que simples hombres y mujeres (que no hombres y mujeres simples) están haciendo por su cuenta, con sus propios medios, sin contar con ayuda local o internacional de ningún tipo, de espaldas a sus gobiernos e ignorados por Occidente tras el velo informativo de las interminables guerras civiles, los sangrientos conflictos religiosos y las endémicas hambre y corrupción.

Estás acabando de leer este texto mientras Yacouba y Jadav siguen plantando y cultivando, y lo seguirán haciendo hasta que no puedan dar ni un paso más.

Consultas:

http://www.labioguia.com/hombre-que-crea-todo-un-bosque

http://en.wikipedia.org/wiki/Jadav_Payeng

http://acrevolucion.wordpress.com/2013/04/27/jadav-molai-payeng/

http://www.ison21.es/2013/04/24/el-hombre-que-planto-un-bosque-de-550-hectareas-en-india-anuncia-que-plantara-otro/

http://www.mnn.com/earth-matters/wilderness-resources/stories/indian-man-single-handedly-plants-a-1360-acre-forest

http://en.wikipedia.org/wiki/Yacouba_Sawadogo

http://blogs.worldwatch.org/nourishingtheplanet/the-man-who-stopped-the-desert-what-yacouba-did-next/

http://blogs.worldwatch.org/nourishingtheplanet/an-evergreen-revolution-using-trees-to-nourish-the-planet-africa-agriculture-biodiversity-climate-change-drought-farmers-food-security-hunger-kenya-soil-world-agroforestry-centre-nourishing-the-planet/

http://ngm.nationalgeographic.com/2008/09/soil/mann-text/5

http://www.lemondediplomatique.cl/Como-hacer-reverdecer-el-Sahel.html