Serie especial Tortugas. Nº 8. FINAL. Americanas, atractivas, exóticas y… ¡Muy peligrosas!

 en ¿Sabías qué...?, Entendiendo la naturaleza

Durante mucho tiempo (también en la actualidad) las
tortugas han sido consideradas como animales de compañía y eso nos ha llevado a
contribuir de un modo inconsciente a la alteración de nuestros hábitats
autóctonos. Hemos introducido especies de otros lugares en territorios donde ya
existían tortugas autóctonas, con el consiguiente desequilibrio ecosistémico. Sobre
todo nos referimos a la comercialización de la comúnmente conocida como
“tortuga de Florida” o “de orejas rojas” (Trachemys
scripta elegans
).  Esta especie exótica,
a pesar de su indudable belleza, su pose, su colorido… no debería estar en
contacto con los galápagos que habitan en nuestros ríos, estanques o canales de
agua dulce.

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Tortuga de Florida o galápago de orejas rojas. Fuente: wunderground.com

Por una parte, la triste realidad es que más de un millón (¡¡ 1.000.000 !!)
de estos galápagos son transportados desde Florida a nuestro territorio y sólo
un diez por ciento (¡¡ 1 de cada 10 !!) sobrevive.

Transportar esta gran cantidad de animales desde un lugar tan lejano
resulta totalmente inaceptable (horribles condiciones de transporte, inadecuada
alimentación, contagio de enfermedades…)

Por otra, su rápida tasa
de crecimiento, la falta de espacios adecuados en los hogares, incorrectas
alimentaciones… hacen que muchas mueran o, simplemente y por desconocimiento,
sean abandonadas en cualquier balsa, río o canal.

Esta es una de las cosas
que NUNCA se debe hacer. NO ABANDONES 
una tortuga exótica y/o invasora en
un hábitat natural. El abandono de estos animales en
lugares donde están viviendo galápagos de agua dulce provoca una serie de súper
problemas que consideramos debéis conocer:

  • Transmisión de enfermedades como la
    salmonelosis.
  • Ocupación de los espacios de
    anidación.
  • Competencia por la alimentación con
    las especies autóctonas.
  • Reproducción más temprana de la
    tortuga de Florida, afectando a las poblaciones de galápagos autóctonos.
  • Agresividad a la hora de ocupar las
    zonas de soleado. En este punto hay que recordar que todas las tortugas son
    reptiles, una de cuyas características es la de ser poiquilotermos o animales de sangre fría: no pueden
    calentar su sangre internamente, o sea que dependen de la temperatura ambiente
    para que su metabolismo funcione correctamente. Por ello necesitan estar
    constantemente tomando el sol, y compiten con nuestros galápagos autóctonos por
    las mejores y más accesibles zonas de soleado. Suelen ganar las tortugas más
    agresivas, es decir las americanas. Nuestros galápagos, por tanto, se
    debilitan, enferman y mueren.
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Tortuga de Florida tomando el sol. Observad cómo estira las patas y el cuello para absorber la mayor cantidad posible de calor. Fuente: quedadanatural.net

En 2009 se publicó un decreto donde el Consell aprobaba
medidas de control y prohibición de comercio de muchas de las especies exóticas
e invasoras que están dañando seriamente los ecosistemas de la Comunidad
Valenciana. (Decreto 213/2009, de 20 de noviembre) Ante cualquier duda al respecto de qué hacer cuando encontréis una tortuga
invasora o no sepáis qué hacer con la vuestra, no dudéis en preguntar a un
veterinario o en uno de los múltiples Centros
de Recuperación de Fauna
, por ejemplo, o llamadnos a nosotros
mismos
. Os atenderemos con gusto.

Por último, os dejamos un vídeo que
realizaron técnicos de la Universidad Miguel Hernández de Elche, donde nos
muestran las técnicas con las que extraen de los ríos a estas especies
invasoras: https://www.youtube.com/watch?v=fFrfFvRDK3o