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El Castellón más Berlanguiano

Luis García-Berlanga Martí (Valencia, 1921 – Madrid, 2010), más conocido como Berlanga, fue uno de los directores de cine más importantes del cine de español. Para celebrar el centenario del nacimiento del cineasta, Itinerantur creó para Turisme Comunitat Valenciana, la guía turística:  “Berlanga a la vista”. Este encargo nació para poner de manifiesto cómo se pueden llegar a transformar destinos turísticos de referencia en escenarios de cine por todos conocidos. 

Con la guía en la mano se pueden realizar rutas por ciudades de la Comunitat Valenciana que fueron principales localizaciones de sus películas y también se complementa con una aproximación a los elementos mediterráneos de su obra: la gastronomía, la música, la pirotécnica, el mar o la alegría y el bullicio de la vida en la calle.

Fueron dos localidades de Castellón las que vivieron varios de sus rodajes. Estas localidades son Peñíscola, donde rodó Calabuch (1956) y París-Tombuctú  (1999) y su querida Benicàssim con Novio a la vista (1954) y la serie sobre la vida de Vicente Blasco Ibáñez. 

Empezando con Calabuch (nombre del pueblo ficticio que protagoniza Peñíscola), fueron los propios habitantes de la ciudad quienes actuaron como extras y se volcaron en ayudar a realizar el filme. 43 años después, la playa de las Viudas y un montón de rinconcitos de la localidad repitieron como escenario en el rodaje de París-Tombuctú. Peñíscola no olvida estos rodajes y los guiños al director siguen presentes a día de hoy, como dice el cronista oficial de Peñíscola (y como persona próxima a Berlanga durante su paso por Castellón), Joan B. Simó, «a Berlanga le fascinó Peñíscola. Su luminosidad. Y su singularidad, el casco antiguo, la Serra d’Irta, el castillo, su historia… En el primer rodaje no había hoteles y en el segundo se hospedó en la Hostería del Mar. Disfrutaba en Casa Jaime, restaurante que aún conserva en su carta un plato marinero en su honor: el arroz Calabuch”. 

Luis García-Berlanga, en una terraza, en el paseo marítimo de Peñíscola. (Fuente: Periódico Mediterráneo)

Los lugares que podemos reconocer son, en Calabuch, el portal de Sant Pere, el museo, el faro, el castillo o la plaza de Armas con la iglesia de la Ermitana; y en París-Tombuctú, se repite la playa del sur, el faro o la plaza de Armas, además de la playa de las Viudas con una escena fantásticamente berlanguiana con un personaje voyeur y prismáticos incluidos.

Pero no nos podemos olvidar de Benicàssim, y es que esta fue la primera localidad de Castellón en la que rodó. 

Durante el rodaje de Novio a la vista en el hotel Voramar de Benicàssim. Fuente: filmoteca española

Su relación con Benicàssim empezó un tiempo antes, cuando el director valenciano alquiló el hotel Voramar para él, su familia y sus amigos. Y ahí empezó su amorío con el litoral benicense, que fue el escenario elegido por el cineasta: el paseo marítimo de la localidad, sus villas decimonónicas y el propio hotel Voramar.. Un dato curioso de la grabación del film Novio a la vista es que, durante el primer día de grabación, Berlanga se dio cuenta de que todos los actores llevaban trajes de baño contemporáneo a los años 50, trajes típicos de la época en la que se encontraban, pero la historia de la película transcurría a principios de siglo XX, por lo que el director, deprisa y corriendo, tuvo que conseguir bañadores nuevos entre las personas que vivían por la zona. 

Si es que en Castellón… ¡Tenemos lugares de cine! 

 

DESCARGA LA GUÍA: https://multimedia.comunitatvalenciana.com/3A1D010992894092B931433F53417347/doc/413A187D42B740E9B55E4BCBAB836565/Guia_Berlanga_Valencia.pdf

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