Blog

ESPECIE INVITADA: la amapola silvestre o “Papaver rhoeas”

¿Quién no ha visto alguna vez los campos teñidos de rojo debido a estas preciosas flores? Lo cierto es que es muy difícil no fijarse en ellas con su intenso color. Su origen es algo incierto. Sin embargo, sabemos que se extiende por el norte de África, Asia y Europa.

Esta planta es de ciclo anual, y florece a lo largo del año en diversas ocasiones a excepción de en las épocas más frías. Sus flores se componen de cuatro pétalos desiguales, muy delicados y que se marchitan muy rápidamente, por lo que no son nuestros mejores aliados si hablamos de decoraciones florales. Puede llegar a superar los 50 centímetros de altura y se encuentra recubierta por una fina capa de pelusilla.

Como muchas otras especies vegetales de nuestro territorio, las amapolas tienen propiedades medicinales e, incluso, usos gastronómicos. Entre sus propiedades destacan su uso para combatir el insomnio debido a sus cualidades sedantes; también se utilizan para mejorar el asma, ya que activan el funcionamiento del aparato respiratorio; tienen la capacidad de aliviar la tos y los resfriados; y se ha comprobado que frotando una infusión de sus flores por los ojos disminuye los efectos de la conjuntivitis.

Además de estas cualidades, encontramos en grandes ocasiones sus semillas en algunos de nuestros productos de bollería y como condimento. Y por si todo esto fuera poco, es protagonista de poemas y canciones alrededor del globo terráqueo. ¡Queridísima amapola!

 

Comparte en tus redes:

Otras noticias que pueden interesarte:

Archivo