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ESPECIE INVITADA: “Octopus vulgaris”

El pulpo común es un molusco cefalópodo que puede medir hasta 36 cm. Sus características físicas más emblemáticas son sus ocho patas, que utilizan para desplazarse y cazar a sus presas con sus respectivas ventosas, además de su enorme cabeza y sus grandes ojos, que destacan en comparación con el resto de su cuerpo.

Los pulpos suelen establecer sus guaridas bajo rocas o en grietas para poder protegerse, ya que físicamente son una especie muy frágil y blanda (perdieron la concha externa hace millones de años), por lo que su supervivencia depende de su enorme inteligencia. Existe un caso que sigue sorprendiendo a todos aquellos que lo conocen: en la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) estos cefalópodos aprendieron a apagar las luces lanzando chorros de agua a los interruptores, ya que les molesta la luz intensa, hecho que provocaba cortocircuitos en el sistema eléctrico; finalmente decidieron liberarlos. Estos animales poseen, además, una increíble memoria, llegando incluso a recordar soluciones a problemas y a distinguir las caras de las personas con las que conviven de las de otros individuos. Actualmente se conoce que esta especie poco social es capaz de interactuar con otras especies e, incluso, jugar con ellas. Sueñan, aprenden, recuerdan, memorizan, planifican, deciden, juegan… ¿Os suena de algo?

Pulpo común


Imagen: blog.fuertecharter.com

Estos animales poseen 2000 ventosas y usan todas y cada una de ellas de forma independiente. El cerebro de los pulpos es más complejo que el del resto de invertebrados, algo que se aprecia debido a su diferencia de tamaño con respecto al resto de su cuerpo. Además, dos tercios de las neuronas de estos cefalópodos se encuentran en sus patas. Esta condición les permite tomar mejores decisiones a la hora de decidir cómo moverse o aproximarse a cualquier individuo o elemento. También suelen cazar de noche en aguas poco profundas para así no verse amenazados por otros depredadores.

Los pulpos, además, poseen tres corazones: uno recoge la sangre y los otros dos la bombean para que llegue a cada branquia. Sin embargo, otra de sus condiciones más famosas es su capacidad para cambiar de color y modificar su forma para adaptarse al medio; esta característica les permite protegerse de los depredadores y cazar de una forma más efectiva. Cuando hablamos de que modifica su forma, hablamos de que, por ejemplo, es capaz de desarrollar cuernos y bultos para asemejarse a las rocas.

Otras de las muchas características y capacidades de este espléndido animal es que si un depredador arranca una de sus patas, esta le vuelve a crecer (tardará unos 100 días), pudiendo así recuperarse totalmente del daño.

Para saber más, podéis ver en Netflix la recientemente estrenada película “Lo que el pulpo me enseñó”, ganadora del Óscar 2021 al mejor largometraje documental, que relata la inusual -pero bien real y estrecha- amistad entre un buceador y un pulpo.

Pulpo común


Imagen: https://www.poema-del-mar.com/

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