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SERIE ESPECIAL: La pesca (IN)sostenible III

PARTE 3: ¡Aún hay esperanza!

Actualmente, al acudir a nuestro supermercado habitual encontramos en gran cantidad de productos sellos de calidad, sostenibilidad, etc. Uno de los sellos más comunes en productos como el atún en lata es el sello “Dolphin safe” el cual “asegura” que durante la pesca de esos atunes no se han cobrado vidas de delfines. En una entrevista del documental Seaspiracy a Mark J. Palmer, del Earth Island Institute, a cargo del programa de seguridad para delfines, se le preguntó sobre la garantía de ese sello, a lo que contestó: “No, nadie puede [garantizar que el producto no haya hecho daño a los delfines] – una vez que esté en el océano. ¿Cómo sabes lo que están haciendo? Tenemos observadores a bordo, pero los observadores pueden ser sobornados y no salen con regularidad”.

A pesar de todo lo que os hemos contado ¡aún hay esperanza! Existen una serie de posibles soluciones a todos estos problemas; los sellos nos proporcionan información a la hora de hacer la compra de forma responsable y existe la forma de hacer que estos sellos si aseguren la calidad y sostenibilidad del producto. ¿Cómo podemos lograrlo? mediante el uso de las nuevas tecnologías se podría conocer qué es lo que pasa cuando los pesqueros se encuentran en alta mar junto con severos controles que verifiquen que no se han dañado otras especies marinas durante la actividad pesquera, por ejemplo.

Otra posible solución al problema de la sobrepesca podría ser sustituir nuestra fuente principal de omega-3, el pescado, por otra de origen vegetal, las algas. Al parecer el motivo por el cual el pescado contiene este ácido graso es que se alimenta de algas o de otros peces que las ingieren entre otras cosas.

En Itinerantur creemos fielmente que crear mayores superficies o áreas protegidas tiene muchísimas consecuencias positivas para nuestros mares y océanos. Existe un muy buen ejemplo sobre ello muy cercano a nosotros, el caso de la Isla de Tabarca, la primera reserva marina de España: cuando se decidió crear esta reserva marina hubo gran revuelo por parte de los pescadores locales, ya que creyeron que esta decisión les afectaría negativamente. Finalmente incluso pidieron que la superficie de esta área protegida fuera mayor puesto que funcionaba como un criadero natural para especies como meros, salmonetes, morenas, pargos y doradas, que más tarde salen de dicha reserva beneficiando también a dichos pescadores.

Apoyando la pesca local y de temporada también repercutimos positivamente en reducir la magnitud del problema, siendo partícipes de una actividad pesquera mucho más sostenible. Sin embargo, la mayor solución y la única capaz de erradicar el problema de la pesca industrial e insostenible es la reducción de forma considerable del consumo de pescado, e incluso eliminando el pescado de nuestras dietas.

De modo que ¿qué sacamos en claro de todo esto? Los sellos nos proporcionaban información con la que realizar una compra más responsable, pero, ¿y si la opción más responsable fuera reducir considerablemente nuestro consumo de pescado?

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30 de septiembre de 2021

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