Un territorio repleto de huellas

 In Historias de la historia, Turismo responsable

¿Qué significa dejar huella?

Desde la prehistoria, se han asentado en nuestro territorio numerosas civilizaciones, aportando su granito de arena a la transformación del territorio. Prehistóricos, íberos, celtíberos, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, visigodos, musulmanes, los reyes cristianos… y a partir de aquí ya os lo sabéis.

 

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Todas estas civilizaciones han dejado una huella en la cultura, que ha afectado en mayor o menor medida a las que han ocupado su lugar. Los íberos y los celtíberos aprovecharon los asentamientos prehistóricos; los fenicios y cartagineses, al igual que los griegos, comerciaron con los clanes íberos y expandieron por la península toda una serie de conocimientos llegados del otro extremo del mar Mediterráneo;  los romanos vertebraron todo el territorio con sus calzadas, partiendo de las colonias que ya habían establecido los griegos; los visigodos convivieron con los romanos y formaron una identidad propia; los caudillos musulmanes casaron a sus hijos con las hijas de los reyes visigodos para formar lo que se conocerá como Al-Andalus… y así sucesivamente hasta llegar a nuestros días.

La huella que han ido dejando estas civilizaciones no ha desaparecido, ya sea en forma de restos arqueológicos, documentos, paisajes, o simplemente en la cultura y las tradiciones, algunas de ellas muy presentes a día de hoy. Solo en la provincia de Castellón podemos encontrar vestigios de muchas de ellas: pinturas rupestres en la Valltorta, estelas funerarias íberas en la zona de Els Ports, restos de la Vía Augusta (por la que transcurren muchas de las carreteras actuales), castillos musulmanes repartidos por todo el territorio, y ya no hablemos de los castillos cristianos (muchas veces sobre solares musulmanes) como el de Peñíscola o Morella.

 

Una huella que empezó a definirse hace más de 10.000 años y que no tenemos que tapar, más bien lo contrario, descubrir y cuidar cada día más.

Según el dicho popular: ¡Hay que dejar huella sin pisar a nadie!